
La llegada de trabajadores inmigrantes a Castilla-La Mancha ha supuesto la extensión de situaciones de debilidad relacionadas con la precariedad laboral. El mantenimiento del crecimiento del empleo es una circunstancia necesaria para que no aumente de manera significativa la exclusión de una parte de la población.
Por ello, es necesario vigilar con medidas específicas las condiciones laborales y de vida de las mujeres que ocupan nichos de ocupación precarios, como es el caso del servicio domestico y el cuidado de personas. El servicio doméstico es la ocupación principal del 30% de las mujeres inmigrantes de nuestra región. Esto quiere decir que en Castilla-La Mancha residen más de 15.000 extranjeras ocupadas en este sector de manera permanente. Es un sector de ocupación muy precario y que se encuentra des regulado casi por completo, lo que ocasiona situaciones de alta vulnerabilidad.
La mitad de las personas inmigrantes que trabajan en la región tiene un salario inferior a los 600 euros mensuales. El servicio doméstico y la agricultura son los sectores de ocupación más precarios en este sentido. Son también las actividades que ocupan a mayor número de personas en situación irregular.
Si entre la población española nos encontramos a un 18% de población por debajo del umbral de pobreza (ingresos considerados como la mitad de la renta media) en el caso de la población inmigrante nos encontramos aproximadamente con un 55% de las personas por debajo de ese umbral. En esta situación de precariedad influye el que se tenga que enviar dinero al país de origen (práctica habitual en más de la mitad de la población extranjera).Ç
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MUJERES INMIGRANTES EN EL SERVICIO DOMÉSTICO
FUENTE: UNIVERSIDAD DE CASTILLA LA MANCHA/TRAZOS DIGITAL 2016.




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