El argumento es endeble y falta a la profesión», le ha espetado en la protesta de Madrid José Luis Armengol, juez decano, «porque fiscales, abogados, procuradores y consumidores no se han agrupado para defender la paga extra solo de los jueces». Los concentrados frente a la sede de los Juzgados de Instrucción en la capital, varios centenares entre los que se encontraba el decano, han pedido la dimisión de Gallardón.
«La protesta se hace por problemas estructurales de la justicia, yo no me muevo por un tema retributivo, cuando toque votar ya haré mi valoración como ciudadano de la gestión de este Gobierno», ha añadido Armengol, que además preside la asociación de magistrados Francisco de Vitoria, de carácter conservador. El ministro justificó ayer también su polémica Ley de Tasas en que eran los jueces los que se la habían pedido. «Estamos de acuerdo con las tasas como concepto, pero no con estas tasas por su cuantía tan excesiva; son anticonstitucionales», contesta el juez decano.
En la concentración en Madrid, los profesionales del sector han coreado lemas como «No hay derechos, sin justicia» o «No a las tasas, justicia para todos», y han recogido firmas contra el encarecimiento del acceso a los tribunales. Sobre los elegantes atuendos, de corbatas y maletines, jueces o abogados lucían chapas o pegatinas contra La ley de Tasas.
Mercedes Pérez, titular del Juzgado de Instrucción número 24 de Madrid, resumía los efectos de las reformas del Gobierno en su trabajo diario: «No convocan oposiciones y ahora nos quitan sustitutos. En mi juzgado tengo unos 500 asuntos pendientes, si tengo que sustituir a un compañero de otro juzgado lo que ahora tarda dos meses en tramitarse tardará cuatro». «Es sencillo», dice, «retraso y más retraso». El proyecto de ley de “medidas de eficiencia presupuestaria en la Administración de Justicia”, actualmente en tramitación en el Senado, introduce en el ámbito judicial los recortes generalizados en la función pública y elimina prácticamente la figura del juez interino sustituto, traspasando esa carga extra de trabajo a los titulares (a cambio de un plus en el sueldo).
La juez teme también que la exención de tasas en el orden penal va a provocar que muchos procesos civiles se planteen como penales para eludir el pago. Y rechaza haberse movilizado porque le hayan quitado la paga extra: «Con aquello no se movió nadie, pensé: ¡vaya fastidio!, pero no salí a la calle», explica. «Se trata del deterioro de la Justicia: trabajas con unos medios del Pleistoceno, sin tecnología, en instalaciones decadentes…Siempre hemos ido mal, pero esto ha sido elevarlo al cubo».
Su compañero, también juez de Instrucción de Madrid que ha preferido mantener el anonimato, añadía: «No quiero hacer trabajos forzados, que es lo que subyace al término eufemístico de sustituciones. Si por una baja tengo que llevar durante un tiempo dos juzgados, destrozaré los dos juzgados». «Yo llego al juzgado a las nueve y me voy a las tres, pero en mi casa termino a las once de la noche», argumentaba.
El ministro de Justicia ha insistido hoy en que los jueces están «disgustados» por perder la paga extra y ha asumido el coste de sus decisiones: gobernar, ha dicho en una entrevista en la Cope, «a veces, es repartir dolor». A la oposición de todos los colectivos de profesionales a la reforma de la Justicia que plantea Gallardón se ha unido hoy el expresidente del Gobierno, José María Aznar, que ha reconocido que no está de acuerdo con la «orientación» de la reforma, aunque cree que «toca» ajustar en el sector público. En una entrevista en Telecinco, Aznar ha asegurado que algo se tiene que hacer con la justicia, ya que, tal y como está, es «altamente disfuncional».
Autora: Elsa García de Blas.





I just want to tell you that I am just very new to blogging and site-building and truly savored this web site. More than likely I’m planning to bookmark your site . You definitely have fantastic article content. Appreciate it for sharing with us your website page.
Me gustaMe gusta
Publicado por Gisela Ravencraft | 14 de diciembre de 2012, 8:00 PM